Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Valores del deporte: CDE Sergio Pachón y Antonio López

En el ámbito deportivo es fácil reconocer una frase muy solicitada a lo largo de los años, “el deporte es una fuente de transmisión de valores”, pero, ¿sabemos realmente en qué consisten éstos y como promoverlos en este contexto? Os presentamos el código de valores del deporte del CDE Sergio Pachón y Antonio López.

Se puede entender que los valores son el conjunto de creencias centrales en la vida de los individuos que los impulsa a llevar a cabo una serie de conductas y comportamientos frente a otros. Son aquellos pilares, coloquialmente llamados “principios”, en base a los cuales nos desarrollamos como personas, consolidando nuestra propia personalidad y modo de ver el mundo y acometer situaciones en la vida. Es decir, constituyen una serie de ideales que nos guían hacia aquello que queremos ser, ya que se basan en gran medida en nuestros sueños y deseos, de modo que nos dirijamos a los objetivos que nos hagan sentir plenos y satisfechos. Por lo tanto, en base a esta afirmación, se puede dar por sentado que el valor o la esencia de los valores está en nuestros actos y no en nuestros pensamientos sobre aquellos hacia los cuáles nos sintamos afines (“valemos lo que valen nuestros valores y cómo los vivimos”), ya que de nada sirve decir que uno de mis valores es la responsabilidad si luego en mis conductas no demuestro actitud y predisposición a actuar de acuerdo a ese valor.

Así mismo, es preciso tener en cuenta que los valores no son únicamente creencias que nos guían hacia nuestras metas personales o colectivas, sino que también actúan como ejes que permiten la vida en comunidad, algo así como la base de la ética y el civismo de la sociedad. De este modo, introduciéndonos en el marco deportivo, observamos que las diferentes instituciones, desde los clubes más grandes del planeta hasta los más humildes, se rigen por una serie de valores que actúan como pilares para todos los integrantes de la plantilla (empleados, trabajadores y jugadores) se muevan y comporten en base a ese perfil de persona que busca el club. Por ende, a la hora de desarrollarse en el club es muy importante que mis valores personales y los del club sean afines, de modo que las señas de identidad del club concuerden con las mías propias. Para ello, en un primer momento, es importante tener en cuenta los valores que presenta y busca promover la institución, con el fin de que se puedan interiorizar y el sujeto pueda desarrollarse en plenitud en este contexto.

Código de valores del deporte del CDE Sergio Pachón y Antonio López

Concretamente en nuestro club, el CDE Sergio Pachón y Antonio López, los valores con los que buscamos desarrollarnos y con los que se busca impulsar a nuestros jugadores, trabajadores, empleados y padres son la educación, la unión, el juego limpio, el respeto y la diversión. Así mismo, centrándonos en cada uno de estos valores por separado, es necesario saber cómo se constituyen y qué significan dichos valores, los cuales se exponen a continuación.

  • Educación. En relación a ésta se observa que unifica otros valores como la responsabilidad y el respeto, dado que todas las personas que guardamos relación con el club (jugadores, entrenadores, padres, empleados) tenemos que mantener un trato de respeto, cordialidad y amabilidad con el resto individuos con los que compartimos tiempo y espacio, entendiendo que así crearemos entre todos un ambiente al cual nos sintamos pertenecientes y en comunión. Por otro lado, otra parte importante de este valor es el hecho de adquirir un sentido de responsabilidad hacia ciertas normas y compromisos, aludiendo de nuevo a nuestro respeto por los demás. Esto se observa a la hora de ser responsables a la hora de ser puntual con mi horario de entrenamiento y partido, así como del resto de actividades a las cuales me comprometo.
  • Unión. Tanto a nivel global del club, desde pre-benjamines hasta juveniles, como a nivel de equipos individuales, todos somos igual de válidos, todos necesitamos ayuda y estamos abiertos a ayudar a quien lo necesite. Es decir, todos sumamos lo mismo por separado y, por tanto, todos tenemos los mismos derechos y responsabilidades. Todas las personas que formamos parte de la institución nos moveremos con la idea de “Ayudo y me ayudan” en la cabeza, reconociendo nuestro derecho a aprender, mejorar y ser importante, así como nuestra responsabilidad de hacer que mi entorno también logre esa meta.
  • Juego limpio. A pesar de ser un club formativo nos gusta competir, pero no nos vale competir y ganar o perder de cualquier forma. Nosotros, en la victoria y en la derrota queremos proyectar una imagen de lo que somos como club y como personas. Somos personas que aceptamos y respetamos las reglas del juego, no actuamos de forma agresiva y evitamos este tipo de situaciones por parte del entorno, saludo al rival (cuando acaba el partido simplemente somos jugadores) y aceptamos la derrota del mismo modo que aceptamos con gusto la victoria, comprendemos que es una situación posible del partido y la asumimos como una episodio para mejorar.
  • Respeto. En adición a lo anteriormente mencionado sobre el respeto en cuanto a la educación cabe realizar un matiz o extensión sobre este valor. El respeto, además de su importancia dentro del club y con el resto de integrantes de éste, es importante que impere también a todos los demás niveles y con personas ajenas a nuestra institución, como pueden ser los árbitros (en sus aciertos y errores, entendiendo que son personas que, como nuestros jugadores, muchos se están formando y pueden fallar), rivales (comprendiendo que simplemente se tratan de otros jugadores que se están formando, al igual que los nuestros, y que lo único que nos diferencia a la hora de jugar es nuestra camiseta, recordando siempre que somos personas y que el deporte es un entorno para disfrutar de forma sana) y público (entendiéndolo desde dos ángulos. Nuestros jugadores solo tienen que atender a lo que ocurre en el césped y a las instrucciones de su entrenador, sin realizar gestos, burlas o espetar obscenidades a la grada. Así mismo, los padres que integren nuestra grada actuarán igualmente con la misma ejemplaridad y entenderán que es un momento de disfrutar de ver jugar a su hijo con sus compañeros, y no un momento de dar sus propias indicaciones y desautorizar al entrenador, ocasionando así un conflicto interno en el joven jugador).
  • Diversión. Este último valor debe ser nuestro motor en nuestro día a día, vengo a aprender y aprendo divirtiéndome practicando el deporte que más me gusta. Como jugador, entrenador y empleado tiene que ser mi principal impulso a la hora de venir para progresar y dar lo mejor que tengo. En cuanto a los padres, combinando todos los valores mencionados anteriormente, su correcta interiorización tiene que desembocar en esto, en que al final la hora de partido y de entrenamiento sea un momento en el que me divierta y alegre de ver a mi hijo feliz, aprendiendo en un ambiente sano, liberándome así de las tensiones que todos tenemos en el día a día. El fútbol es un juego, y un juego sin diversión deja de serlo.

Los valores del deporte son esenciales para todo club que se precie y para el CDE Sergio Pachón y Antonio López más aún si cabe.

Por David Vigara, colaborador de la UPAD

@david5viagara

Deja un comentario

Abrir chat
Hola
¿En qué podemos ayudarte?