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Educación Sexual: ¿dónde y cuándo la podemos aplicar?

Se trata de otra forma de educación en la que se basa en enseñar y divulgar respecto a la sexualidad humana con el fin de conseguir que las relaciones interpersonales (y también con uno mismo) se lleven a cabo de la forma más saludable posible en lo que al tema concierne.

La educación sexual abarca gran multitud de contenidos. Uno de los objetivos de la educación sexual es la de aportar y contribuir en el aprendizaje de uno mismo, el de conocerse, aceptarse y a expresar su erótica de forma que se sientan satisfechos y felices consigo mismos. Es decir, esta educación constituye un elemento básico para el autoconocimiento y elaboración de la propia sexualidad. De este modo, se fomentará que la persona establezca relaciones interpersonales de forma saludable y positiva en su entorno social. Sin embargo, no es únicamente lo que abarca la educación sexual. También se incluyen temas como los siguientes: la prevención de conductas de riesgo en las relaciones afectivo-sexuales, fomento de la utilización de métodos anticonceptivos, adquisición de conocimientos de la diversidad de géneros, su expresión, así como de orientaciones sexuales basadas en el respeto y comportamientos prosociales. En definitiva, el objetivo de la educación sexual es que cada cual sea feliz con su propia manera de expresar la sexualidad, fomentando los factores de protección y conductas saludables.

La educación sexual en diferentes entornos

La concepción general que se tiene cuando se habla de educación sexual es la de tratarse, única y exclusivamente, en los centros educativos, los cuales deben proporcionar toda la información a los alumnos. Sin embargo, no es cuestión única del ámbito educativo, si no que ámbitos como el familiar e incluso el social son muy importantes en la educación sexual.

Ámbito familiar

Gran parte de la importancia en el momento de educar en el proceso de desarrollo y construcción de la sexualidad recae en la familia. Desde este contexto se puede proporcionar un punto de vista más informativo y relajado, intentando romper con el tabú y la censura que se ha ido imponiendo respecto a este tema. De este modo, se conseguirá una visión más reflexiva y crítica con la adquisición de conocimientos, se aclaran creencias y mitos, se puede ir desarrollando una identidad sexual con la que se sienta cómodo/a. Sin embargo, es probable que no en todos los hogares se pueda llevar a cabo el trato de estos temas debido a los estilos educativos de cada casa, ya que se puede dar que el ambiente sea más tradicional o restrictivo en los que se vetan aun estos temas o lo delegan a un ámbito educativo. Lo ideal para que se pueda dar esta educación es crear un clima cómodo y de confianza en el que la persona se sienta en un espacio agradable y seguro (con familiares con las que se sienta con confianza para hablar).

Ámbito educativo

Junto al ámbito familiar, forman dos pilares muy importantes en la fase de adquisición de conocimientos y desarrollo e identificación sexual. Se trata de un contexto en el que se va a obtener información más completa y científica de la que se puede dar en un contexto familiar (incluso ser la primera información que se reciba por no haber tenido ningún tipo de conversación en casa), pero siempre desde un lenguaje sencillo y adaptado para las determinadas edades, así como las dudas e intereses del alumno. Se trabaja desde los diversos valores que se adquieren en esta etapa como el respeto, el afecto, la solidaridad… evitando así comportamientos discriminatorios hacia cualquier compañero por su desarrollo en la identidad sexual. En este contexto, también, tendrán la oportunidad de tener conversaciones con otros alumnos de la misma edad o de diferentes edades, lo cual dará otro punto de vista que se pueda haber obtenido en el contexto familiar. Para que se pueda llevar a cabo la educación sexual en el ámbito escolar es necesario que se fomente un clima de confianza y naturalidad entre los alumnos y que sea un entorno donde el respeto tenga un papel importante. De este modo, favorecer la exposición, el dialogo, la expresión de sentimientos…

Ámbito social

La influencia en este aspecto está algo más alejado del control de la propia persona, ya que abarca a la sociedad en su conjunto. Por ejemplo, si el concepto de sexualidad se está visibilizando poco a poco en la sociedad o sigue siendo un tabú o tema prohibido. Los medios de comunicación, los programas y campañas de prevención y conductas saludables o cursos sobre sexualidad son formas en el ámbito social de promover una educación sexual sanas, completas y seguras.

Conclusiones

Bajo mi punto de vista, la educación sexual es una forma de educación que se debe ir visibilizando, ya que es otro método de cuidarnos y promover nuestra salud. Para ello, hay que deconstruir la idea de que tener conocimientos sobre sexualidad va a hacer a la persona más promiscua o vaya a tener conductas de riesgo. Más bien todo lo contrario. Tener conocimientos sobre la sexualidad conseguirá que la persona se desarrolle completamente, conociendo su propia identidad y expresión, adoptando un comportamiento basado en la seguridad y en tener relaciones interpersonales sanas y satisfactorias.

Por Alejandro Gormaz

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