Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Mentalidad de crecimiento: cómo superar la frustración

Vivimos en una sociedad en la que no es poco común que los niños estén obsesionados con conseguir la nota máxima, pensando en pasar el siguiente examen y recibir menciones de honor. También los adultos tienden a evaluar situaciones sociales en busca de una confirmación de su inteligencia, personalidad o carácter: “¿Pareceré inteligente o tonto?” “¿Qué van a pensar los otros si digo esto?” “¿Tendré éxito o fracasaré?” Por ello, es importante que redefinamos el concepto de mentalidad de crecimiento a través de los significados de la inteligencia y el esfuerzo.

Carol Dweck, profesora de psicología en la Universidad de Stanford investigó factores importantes del éxito en el trabajo, el colegio, los deportes, las artes, etc. y llegó a la conclusión de que la forma en la que percibimos el talento y la capacidad humana influye en nuestro deseo de aprender y de aceptar nuevos retos

Las personas con una mentalidad de crecimiento ven los errores como parte del proceso, la retroalimentación como una oportunidad para mejorar y el éxito ajeno como una fuente de inspiración.  Además, consideran que la inteligencia se va moldeando conforme aprendemos, por lo que estas personas se esfuerzan para alcanzar lo que se proponen.

Por otro lado, las personas con una mentalidad fija piensan que sus habilidades no cambian, sino que son predeterminadas genéticamente. Por tanto, se sienten amenazadas por el éxito de los demás y evitan trabajar en grupo; huyen de los retos nuevos porque creen que los fracasos ponen en duda su potencial  y piensan que el esfuerzo es para aquellos que no tienen talento.

Varias investigaciones demuestran que nuestra habilidad para aprender no es fija, sino que la práctica tiene el potencial de cambiar físicamente nuestras neuronas (neuroplasticidad cerebral). Cuando las personas practican repetidamente una actividad, sus redes neuronales crean vías electroquímicas y se moldean de acuerdo a esa actividad.

Efectos de la mentalidad de crecimiento

En un estudio de Carol Dweck, se inculcó una mentalidad de crecimiento a un grupo de niños, explicándoles que con cada esfuerzo y aprendizaje, sus neuronas crean vínculos mas fuertes y que a largo plazo, esto los hace más inteligentes. En comparación con niños que tenían una mentalidad fija, el primer grupo mostró notables mejoras en sus calificaciones.

Asimismo, se ha demostrado que estudiantes que enfrentan varios retos en la universidad, perseveran y se esfuerzan más por alcanzar sus metas cuando tienen una mentalidad de crecimiento.

Cuando organizaciones enteras adoptan una mentalidad de crecimiento, los empleados dicen sentirse más capacitados y comprometidos con el trabajo y reportan menores niveles de estrés en comparación a empleados de empresas donde se cultiva una mentalidad fija, quienes sienten la presión de demostrar su inteligencia, creyendo que esta es innata.

Cómo cultivar una mentalidad de crecimiento

Se puede aprender a tener una mentalidad de crecimiento que nos permite aceptar la crítica y aprender de la experiencia para que trabaje a nuestro favor. Pequeñas acciones diarias cambiarán la percepción de nuestro potencial a largo plazo:

  • Reconoce y acepta las imperfecciones y tus límites, no intentes esconderlos
  • Considera los retos como oportunidades de crecimiento
  • Utiliza la palabra aún: si te equivocas o se te dificulta llevar a cabo una tarea, no digas “No me sale. Lo dejo” o “Nunca lo conseguiré”. Mas bien di “Estos ejercicios aún no me salen, pero puedo conseguirlo con esfuerzo”
  • No generalices y cíñete a los hechos: Muchas veces pensamos que por no poder algo en concreto, somos malos en lo que hacemos. Di por ejemplo “No soy malo en matemáticas, sino que hoy este ejercicio me ha salido mal”.
  • Deja de buscar aprobación de otros: Cuando priorizas el elogio por encima del aprendizaje, sacrificas tu propio potencial de crecimiento.
  • Permítete disfrutar el proceso más que el resultado final.
  • Prioriza el crecimiento antes que la velocidad: Hay habilidades que toman tiempo aprender. ¡No te compares con otros y celebra tu progreso!
  • Ponte siempre nuevos objetivos de aprendizaje: Por ejemplo al entregar un examen parcial no significa que debas desinteresarte por la materia. Las personas con mentalidad de crecimiento crean constantemente nuevas metas para mantenerse activas.
  • La práctica hace al maestro: El repetir una actividad continuamente y de diversas maneras ayudan a crear conexiones más fuertes y sólidas a nivel cerebral.

“Los errores no son fracasos. Son señal de que lo estamos intentando”

John C. Maxwell

Por Isabel Jaramillo

Linkedin

Deja un comentario

Abrir chat
Hola
¿En qué podemos ayudarte?