Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

5 técnicas de estudio respaldadas por la psicología para opositores

5 técnicas de estudio respaldadas por la psicología para opositores

Prepararse para una oposición es, sin duda, una de las etapas más exigentes a nivel intelectual, emocional y físico que puede atravesar una persona. Como psicólogos, hemos acompañado a cientos de opositores en este camino y comprendemos, desde la experiencia clínica y humana, el peso de las expectativas, la presión del tiempo y la complejidad del contenido que hay que memorizar. Sabemos que no basta con estudiar muchas horas, sino que es fundamental estudiar bien. Por eso, hoy queremos compartir 5 técnicas de estudio que no solo están respaldadas por la investigación en psicología, sino que han demostrado su eficacia en quienes se preparan para retos académicos de gran magnitud.

Sabemos que cada opositor es único, con sus ritmos, circunstancias y emociones. Por eso, nuestro objetivo no es imponerte un método milagroso, sino ayudarte a encontrar estrategias que te ayuden a estudiar con más claridad, confianza y, sobre todo, sentido. A continuación, te presentamos 5 técnicas de estudio efectivas para opositores que pueden marcar una gran diferencia en tu rendimiento y bienestar.

· Servicio relacionado: Oposiciones

5 técnicas de estudio efectivas para opositores

1. Repetición espaciada: menos horas, más retención

Una de las estrategias más poderosas —y a menudo ignoradas— es la repetición espaciada. Esta técnica se basa en un principio fundamental de la memoria: cuanto más espaciamos los repasos en el tiempo, más fuerte y duradera se vuelve la huella que deja esa información en nuestro cerebro.

La lógica es sencilla. Si estudiamos un tema hoy y lo repasamos dentro de 10 minutos, nuestro cerebro apenas ha empezado a olvidarlo, por lo que no necesita hacer mucho esfuerzo para recordarlo. En cambio, si lo repasamos dentro de dos días, el cerebro necesita esforzarse más por recuperarlo, y ese esfuerzo es precisamente lo que fortalece la memoria.

¿Cómo aplicarla?

  • Utiliza herramientas como Anki, RemNote o incluso una agenda para planificar tus repasos.
  • Aplica la regla del 1-3-7-15: repasa al día siguiente, tres días después, una semana después y dos semanas después.
  • Evita repasar solo cuando “sientas” que lo has olvidado. La clave está en repasar antes de que la información desaparezca por completo.

Beneficios psicológicos

La repetición espaciada no solo mejora la memoria, también reduce la ansiedad. Al tener un sistema de repaso programado, evitamos la sensación de “no me acuerdo de nada” que tanto paraliza a los opositores. Al ver que los temas realmente se consolidan, aumenta la sensación de control y autoconfianza.

2. Mapas mentales: pensar visualmente para comprender mejor

Otra de las técnicas de estudio que recomendamos con frecuencia es el uso de mapas mentales, una herramienta muy valiosa para quienes tienen dificultades para organizar grandes volúmenes de contenido.

El mapa mental permite representar la información de manera jerárquica y visual, utilizando colores, palabras clave, dibujos y conexiones que ayudan a comprender y recordar los temas de forma más significativa. Esta técnica fue popularizada por Tony Buzan, pero su efectividad ha sido respaldada por investigaciones en neuropsicología cognitiva.

¿Cómo hacerlos?

  • Elige un tema y colócalo en el centro de una hoja en blanco.
  • Desde el centro, dibuja ramas con subtemas importantes.
  • Usa colores distintos, símbolos o imágenes para hacerlos más memorables.
  • Sé creativo, no intentes que queden “perfectos”; lo importante es que tengan sentido para ti.

¿Por qué funcionan?

Los mapas mentales estimulan ambos hemisferios cerebrales: el izquierdo, lógico y analítico, y el derecho, visual y creativo. Esto hace que la información se almacene en diferentes redes neuronales, facilitando su recuperación. Además, obligan a reorganizar la información, lo que favorece la comprensión en lugar de una mera memorización pasiva.

3. Técnica Pomodoro: estudiar sin agotarte

Cuando hablamos con opositores, una queja frecuente es el agotamiento mental, la dificultad para mantener la concentración durante horas y la culpa por «no rendir lo suficiente». Aquí entra en juego la técnica Pomodoro, una forma de organizar el tiempo de estudio en bloques cortos y productivos.

Esta técnica, desarrollada por Francesco Cirillo, propone estudiar en ciclos de 25 minutos de concentración intensa seguidos por 5 minutos de descanso. Cada cuatro “pomodoros”, se hace una pausa más larga, de 15 a 30 minutos.

¿Cómo implementarla?

  • Elige una tarea concreta (por ejemplo, repasar el tema 12).
  • Pon un temporizador durante 25 minutos y concéntrate solo en esa tarea.
  • Al sonar el temporizador, descansa durante 5 minutos. Levántate, respira, desconecta.
  • Después de cuatro ciclos, haz un descanso largo.

Beneficios psicológicos

Esta técnica ayuda a combatir la procrastinación, mejora el enfoque y previene el agotamiento mental. Además, nos permite acumular pequeñas victorias, lo que genera una mayor sensación de logro y motivación.

4. Simulacros de examen: entrenar para el día clave

La cuarta de las técnicas de estudio que queremos recomendar es el uso sistemático de simulacros de examen. Aunque a muchos opositores les genera ansiedad hacer exámenes sin estar del todo preparados, la ciencia es clara: ponerse a prueba regularmente mejora significativamente el aprendizaje.

Este fenómeno se conoce como efecto de prueba (testing effect), y consiste en que, al recuperar información activamente —en lugar de releer pasivamente—, el cerebro refuerza las conexiones neuronales asociadas a esa información.

¿Cómo diseñar un buen simulacro?

  • Intenta replicar las condiciones reales del examen: mismo tiempo, tipo de preguntas y entorno.
  • Si tu oposición es tipo test, elabora baterías de preguntas similares.
  • Corrige los errores y estudia por qué fallaste.
  • Programa simulacros cada dos o tres semanas, y aumenta la frecuencia a medida que se acerque la fecha del examen.

Claves psicológicas

Los simulacros no solo entrenan la memoria, también preparan emocionalmente para la presión del examen real. Disminuyen el miedo escénico, permiten medir el progreso y dan claridad sobre qué temas dominar y cuáles reforzar. En muchos casos, son un buen termómetro del nivel real de preparación, más allá de las sensaciones subjetivas.

5. Técnica Feynman: explica para aprender

La quinta técnica que proponemos lleva el nombre del físico Richard Feynman, y aunque nació en el ámbito de la ciencia, su utilidad es enorme para cualquier opositor. La técnica Feynman consiste en explicar el contenido como si se lo estuviéramos enseñando a alguien que no sabe nada del tema.

¿Cómo aplicarla?

  • Elige un tema y explícalo en voz alta con tus propias palabras.
  • Puedes hacerlo frente a un espejo, grabarte o explicar a un compañero.
  • Si en algún punto no logras explicar algo con claridad, es señal de que necesitas profundizar más.
  • Repite hasta que puedas explicar de forma sencilla lo complejo.

Por qué es tan eficaz

Al obligarnos a “traducir” el lenguaje técnico a un lenguaje accesible, profundizamos la comprensión y detectamos vacíos de conocimiento. Esta técnica convierte el estudio pasivo en una experiencia activa, creativa y significativa. Además, fomenta la seguridad personal al hablar del temario, algo clave para oposiciones con parte oral o entrevistas.

· Artículo relacionado: 10 claves psicológicas para estudiar oposiciones con éxito

Algunas recomendaciones finales

Más allá de estas técnicas de estudio, queremos compartir algunas ideas que consideramos fundamentales para cualquier opositor:

1. No te obsesiones con ser perfecto

Buscar la perfección en cada tema solo genera bloqueo. Apunta a ser constante, no impecable. Es mejor avanzar con regularidad que quedarte paralizado por miedo a no entender todo a la primera.

2. Cuida tu salud mental

La ansiedad, la fatiga, la soledad o la autoexigencia extrema son compañeras habituales en la vida del opositor. No dudes en pedir ayuda psicológica si lo necesitas. La preparación no solo debe ser intelectual, también emocional.

3. Personaliza tu sistema de estudio

No hay una única forma de estudiar que funcione para todos. Prueba, ajusta, combina. Si algo no te funciona, cámbialo sin culpa. Tu método es válido si te ayuda a avanzar.

4. Descansa sin sentirte culpable

El descanso no es una pérdida de tiempo. Es una inversión en concentración, salud y memoria. El cerebro necesita pausas para consolidar lo aprendido.

Portada Recurso Estrategia de estudio para opositores UPAD

¿Sientes que estudias mucho pero no avanzas? Descarga esta estrategia de estudio efectiva y organiza tu tiempo.

Recibe gratis en tu correo el material

Esta estrategia te ayudará a recuperar la seguridad y confianza que necesitas para afrontar tus oposiciones.

Estudiar no es memorizar, es comprender y confiar

Estudiar para una oposición es un acto de compromiso profundo con un objetivo a largo plazo. Es una prueba no solo de conocimientos, sino de perseverancia, resiliencia y autogestión. Desde la psicología, sabemos que las técnicas de estudio son aliadas poderosas, pero también lo son la actitud, la salud emocional y el sentido que le damos al proceso.

Esperamos que estas 5 técnicas te ayuden no solo a estudiar mejor, sino a sentirte más dueño o dueña de tu proceso. Recuerda que no estás solo: miles de personas están recorriendo caminos parecidos, enfrentando dudas, frustraciones y también logros.

Y si alguna vez sientes que el estudio te supera, no es señal de debilidad, sino una invitación a pausar, reajustar y, si hace falta, pedir apoyo. Estudiar no es una carrera contra el tiempo, sino una construcción diaria. Con estrategia, paciencia y autocompasión, el conocimiento no solo se acumula: se integra, se transforma y te transforma a ti también.

Porque estudiar con inteligencia emocional es tan importante como estudiar con técnicas eficaces.

Por UPAD Psicología y Coaching

@upad_pc