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Qué es el síndrome del parado y cómo puede afectar psicológicamente

El síndrome del parado se considera un gran problema para las personas que están en una situación de desempleo, la cual evidentemente no es voluntaria, ya que estas personas buscan activamente un trabajo, esta situación es muy compleja ya que puede tener distintas consecuencias negativas físicas como un sentimiento de malestar. El estar parado también genera mucha ansiedad en la persona llegando a sentir culpa y sentimientos de vergüenza por estar en esa posición de desempleo no deseada.

Para caracterizar el síndrome del parado tenemos que entender a su vez que las personas que lo sufren pueden pasar por tres etapas distintas dentro de esta problemática tan compleja.

Las 3 etapas del síndrome del parado

1. Cambio de foco y de rutina

En la primera etapa, la persona parada se encuentra en un estado de de ver la situación que está viviendo como algo positiva ya después de perder el trabajo hace poco y después de un gran tiempo trabajando, la persona entiende que en ese momento va a tener tiempo para realizar otras actividades distintas las cuales le habrían resultado imposible debido a las horas que dedicaba a su trabajo y que le motivan en cierta manera, por así decirlo el parado pasa por un momento de satisfacción y entiende en cierta manera que tiene más tiempo libre del que gozaba en el pasado, esto no es un estado temporal hasta que la persona profundice y reflexione sobre su situación. Acabará entendiendo que es un momento complicado ya que no consigue volver a trabajar o conseguir un empleo, esta consecuencia nos llevaría a la segunda etapa.

2. Sintomatología física y mental

Esta segunda etapa está caracterizada por la aparición de cierta problemática tanto en el plano psicológico como en el físico, a su vez, esta fase se ve influenciada por una búsqueda de trabajo ansiosa, por lo que se empieza a generar una sintomatología de ansiedad en la persona, muchas veces aparecen esos sentimientos negativos de culpa y de sentirse inútil ya que muchas veces resulta muy complicado volver al trabajo, en esta etapa se genera una disminución de autoestima reflejado en los sentimientos anteriormente citados. En cuanto a la sintomatología por la parte física, se somatizan ciertos problemas como un malestar digestivo, alteraciones cardiovasculares y dolores de cabeza bastante severos.

3. Fase depresiva

En la tercera etapa y última, la persona que sufre el síndrome del parado pasaría por una fase depresiva, ya que después de la búsqueda ansiosa de empleo que hemos visto en la segunda etapa, se genera un choque de realidad, viendo como es muy difícil encontrar un trabajo y la persona empieza a tener pensamientos de que lo que está mal, es él mismo, que él mismo es el problema, son pensamientos negativos sin ninguna base lógica que muchas veces se dan en trastornos depresivos, esto lleva al parado a tener una visión de sí mismo muy negativa haciendo que todo su mundo se venga abajo y todo se vea negativamente, pudiendo sumir a la persona en problemas depresivos muy profundos.

Como conclusión, el síndrome del parado es un gran problema que puede afectar a muchas personas en nuestro país generando problemas muy complejos y severos como hemos visto en las distintas etapas que afectan a la persona sin trabajo generando problemas depresivos y posibles crisis de ansiedad, con el síndrome del parado no hay que dudarlo y buscar la ayuda de algún profesional.

Por Alberto González Lafuente

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