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Cómo gestionar el estrés durante la preparación de oposiciones

Cómo gestionar el estrés durante la preparación de oposiciones

Prepararse para unas oposiciones es, sin duda, una de las experiencias más exigentes a nivel personal. Requiere tiempo, dedicación, constancia y, sobre todo, un gran esfuerzo emocional. Vamos a explorar juntos cómo gestionar el estrés de forma saludable, mantener la motivación y cuidar de nuestro bienestar emocional durante este camino. Nuestro objetivo es que podamos acompañarnos en este proceso, aprendiendo técnicas psicológicas y hábitos prácticos que nos ayuden a prevenir el agotamiento mental y mantener el equilibrio.

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Comprendiendo el estrés en la preparación de oposiciones

Antes de hablar de herramientas, es importante entender qué es el estrés y por qué aparece durante la preparación de oposiciones. El estrés es una respuesta natural de nuestro cuerpo ante una situación que percibimos como desafiante. Cuando nos enfrentamos a meses —o incluso años— de estudio, exámenes y sacrificios, nuestro sistema nervioso se mantiene en un estado de alerta que puede ayudarnos a rendir, pero que también puede convertirse en una carga si se prolonga demasiado.

Podemos experimentar síntomas como:

  • Dificultad para concentrarnos.
  • Cansancio físico y mental.
  • Irritabilidad o cambios de humor.
  • Problemas de sueño.
  • Dolores musculares o de cabeza.
  • Sensación de no estar haciendo lo suficiente.

Reconocer estos signos es el primer paso para poner en marcha estrategias de autocuidado. Si los ignoramos, el estrés puede evolucionar en ansiedad, desmotivación e incluso en problemas de salud.

La importancia de regular nuestras emociones

Durante la preparación de oposiciones, no solo estudiamos temarios. También aprendemos a gestionar emociones como la frustración, el miedo al fracaso o la presión por obtener una plaza. Validar estas emociones es fundamental. No se trata de reprimirlas, sino de reconocerlas, entender de dónde vienen y darles un espacio sano para expresarse.

Podemos practicar la autoobservación: dedicar unos minutos al día para preguntarnos cómo nos sentimos y qué necesitamos. Esto nos permite ajustar nuestro plan de estudio de forma realista, sin caer en la autoexigencia excesiva.

Técnicas psicológicas para gestionar el estrés

1. Respiración consciente (Ejemplo paso a paso)

La respiración es una herramienta poderosa para regular el sistema nervioso. Aquí te proponemos un ejercicio simple:

  1. Siéntate con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo.
  2. Cierra los ojos y coloca una mano sobre el abdomen.
  3. Inhala por la nariz contando mentalmente hasta 4.
  4. Mantén el aire durante 2 segundos.
  5. Exhala lentamente por la boca contando hasta 6, notando cómo el abdomen baja.
  6. Repite el ciclo durante 5 minutos.

Este ejercicio puede practicarse antes de empezar a estudiar o cuando sintamos que el estrés nos sobrepasa.

2. Mindfulness y meditación

El mindfulness nos ayuda a estar presentes, sin quedar atrapados en pensamientos sobre el futuro (examen) o el pasado (errores cometidos). Podemos comenzar con un ejercicio de atención plena:

  • Elige un objeto cotidiano (por ejemplo, un bolígrafo).
  • Obsérvalo durante 2 minutos, notando su forma, textura, color, temperatura.
  • Si tu mente se distrae, vuelve amablemente al objeto.

Dedicar entre 5 y 10 minutos al día a esta práctica puede reducir significativamente el nivel de estrés.

3. Reestructuración cognitiva (Ejemplo de diálogo interno)

En muchas ocasiones, nuestro estrés se intensifica por los pensamientos que tenemos: “No me va a dar tiempo”, “No soy lo suficientemente bueno”. Una estrategia útil es escribir el pensamiento y responderlo con una frase más realista.

  • Pensamiento: “Nunca voy a aprobar”.
  • Respuesta: “Estoy estudiando cada día y avanzando en el temario. Aprobar es un proceso, no un evento inmediato”.

Este ejercicio ayuda a reducir la autocrítica y aumentar la confianza.

4. Planificación realista (Ejemplo de planificación semanal)

Organizar el temario en bloques, establecer metas semanales y permitir espacios de descanso nos ayuda a sentir que tenemos el control del proceso. Ejemplo:

  • Lunes a viernes: 3 bloques de estudio de 90 minutos con descansos de 15 minutos entre ellos.
  • Sábado: repaso de lo aprendido + simulacro de examen.
  • Domingo: descanso activo (paseo, ocio, actividad relajante).

5. Visualización positiva

La visualización es una técnica utilizada en psicología del deporte que puede aplicarse a oposiciones. Consiste en imaginar con detalle cómo será el día del examen, viéndonos tranquilos, confiados y concentrados. Este ejercicio entrena a nuestro cerebro para responder con calma en el momento real.

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Aprende estrategias para mantener la calma durante el estudio de una oposición

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Hábitos prácticos para cuidar nuestro bienestar

Mantener una rutina saludable

Tener horarios fijos para estudiar, descansar y alimentarnos nos ayuda a regular nuestro reloj biológico. Dormir al menos 7-8 horas diarias es indispensable para consolidar lo aprendido. Un buen ritual nocturno podría incluir una ducha caliente, lectura ligera y evitar pantallas una hora antes de dormir.

Cuidar la alimentación

Una dieta equilibrada favorece el rendimiento cognitivo. Podemos incluir frutas, verduras, proteínas y alimentos ricos en omega-3. Ejemplo de menú de un día de estudio:

  • Desayuno: avena con plátano y frutos secos.
  • Comida: pescado a la plancha con verduras.
  • Cena: ensalada completa con proteínas.
  • Snacks: fruta o yogur natural.

Evitemos el exceso de cafeína y azúcares que pueden aumentar el nerviosismo.

Practicar ejercicio físico

El deporte es uno de los mejores aliados contra el estrés. Podemos:

  • Salir a caminar 30 minutos al día.
  • Hacer estiramientos cada mañana.
  • Practicar yoga o pilates dos veces por semana.

Mantener vida social

Aunque estemos centrados en estudiar, es importante reservar tiempo para compartir con amigos y familiares. El apoyo social actúa como un amortiguador frente a la presión. Un café con un amigo o una breve llamada pueden marcar la diferencia en nuestro estado de ánimo.

Desconectar de pantallas

Evitar el uso excesivo de redes sociales y limitar el tiempo frente a pantallas fuera del estudio contribuye a que descansemos mentalmente. Podemos establecer un horario sin móvil, por ejemplo, durante las dos primeras horas del día.

Prevenir el agotamiento mental

El burnout o síndrome de desgaste es frecuente entre opositores. Para prevenirlo:

  • Alternemos materias difíciles con otras más sencillas.
  • Introduzcamos pausas activas cada hora de estudio.
  • Escuchemos música relajante durante los descansos.
  • Revisemos los logros alcanzados cada semana para reforzar la motivación.

Recordemos que no se trata de estudiar más horas, sino de estudiar mejor. Una técnica útil es el método Pomodoro, que consiste en estudiar durante 25 minutos y descansar 5. Cada cuatro bloques, hacer un descanso largo de 15-20 minutos.

Caso: Laura, opositora en educación

Laura llevaba seis meses estudiando sin descanso, con jornadas de más de 10 horas. Empezó a notar dolores de cabeza, dificultad para dormir y un nivel de irritabilidad alto. Al acudir a consulta, trabajamos en reorganizar su plan de estudio, introducir pausas activas y ejercicios de respiración diaria. Al cabo de un mes, su nivel de estrés disminuyó notablemente y pudo mantener la constancia sin llegar al agotamiento.

Este ejemplo nos recuerda que escuchar a nuestro cuerpo es clave para sostener el esfuerzo a largo plazo.

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Buscar apoyo profesional si es necesario

En algunos casos, el estrés puede ser tan intenso que necesitamos ayuda extra. Acudir a un psicólogo especializado en opositores puede marcarnos la diferencia. A través de la terapia, podemos aprender herramientas personalizadas para gestionar la ansiedad, mejorar la concentración y mantener la motivación.

Prepararse para unas oposiciones es un reto que pone a prueba nuestra mente, cuerpo y emociones. Cuidar de nosotros mismos no es un lujo, es una necesidad. Gestionar el estrés de forma saludable nos permite avanzar con mayor claridad y confianza.

Estamos juntos en este camino. Cada pequeño paso que damos hacia el autocuidado nos acerca no solo a la meta de aprobar, sino también a convertirnos en personas más resilientes y equilibradas.

Por UPAD Psicología y Coaching

@upad_pc