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¿Estás agotado? Cómo prevenir el burnout mientras estudias oposiciones

¿Estás agotado? Cómo prevenir el burnout mientras estudias oposiciones

Estudiar unas oposiciones es, sin duda, uno de los procesos más exigentes a los que una persona puede enfrentarse. Meses (o incluso años) de preparación intensa, presión constante, sensación de estar siempre en deuda con el temario y, muchas veces, con uno mismo. En consulta lo vemos a menudo: opositores exhaustos, física y emocionalmente drenados, que llegan al límite del desgaste mental sin entender muy bien cómo han llegado hasta ahí. Lo que comenzó como un reto ilusionante acaba, a veces, convirtiéndose en una lucha diaria contra la ansiedad, la culpa y el agotamiento.

Ese estado tiene un nombre: burnout. Aunque solemos asociarlo al ámbito laboral, cada vez es más frecuente ver este síndrome en estudiantes, especialmente en quienes se preparan unas oposiciones. La buena noticia es que se puede prevenir. Y si ya han aparecido las señales de alarma, también se puede gestionar.

Queremos compartir contigo, desde la Psicología, cómo identificar los síntomas del burnout, por qué se produce en el contexto de las oposiciones y qué herramientas pueden ayudarte a prevenirlo o afrontarlo si ya estás en ese punto. Porque sí, es posible prepararse unas oposiciones sin renunciar al bienestar psicológico y físico. Y no, no estás solo en esto.

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¿Qué es exactamente el burnout?

El burnout es un síndrome de desgaste emocional, mental y físico que se produce tras una exposición prolongada a situaciones de estrés crónico. Se manifiesta principalmente a través de tres componentes:

  1. Agotamiento emocional: sensación de estar completamente sobrepasado, sin energía ni motivación.
  2. Despersonalización o desconexión: actitud negativa o distante hacia la tarea (en este caso, el estudio), como si ya no nos importara o nos diera igual.
  3. Baja realización personal: sensación de que por más que se estudie no es suficiente, que no se avanza o que no se es capaz.

Aunque inicialmente se estudiaba en contextos laborales, hoy sabemos que el burnout también afecta a estudiantes de unas oposiciones. Y los opositores son uno de los grupos más vulnerables: jornadas interminables, falta de contacto social, autoexigencia desmedida, frustración constante y la incertidumbre como compañera de camino.

¿Cómo saber si estamos en riesgo?

Prevenir el burnout pasa, en primer lugar, por reconocer las señales. Algunas de las más frecuentes en los estudiantes de unas oposiciones son:

  • Dificultad para concentrarse, incluso en temas que antes dominábamos.
  • Sensación de cansancio que no se alivia ni con descanso.
  • Dolor de cabeza, tensión muscular o trastornos digestivos frecuentes.
  • Irritabilidad, cambios de humor o mayor sensibilidad emocional.
  • Pensamientos recurrentes de abandono (“no voy a poder”, “esto no es para mí”).
  • Dificultad para dormir o alteraciones en el apetito.
  • Pérdida de interés por actividades que antes nos gustaban.
  • Necesidad de estudiar compulsivamente por miedo a “perder el ritmo”.

Estas señales pueden aparecer poco a poco, como una niebla que se va extendiendo sin darnos cuenta. Por eso, es esencial parar a tiempo y revisar cómo estamos física, emocional y mentalmente.

¿Por qué las oposiciones son tan propensas al burnout?

Preparar unas oposiciones no es como estudiar una carrera. El opositor estudia en solitario, con un temario muy extenso, durante largos periodos y con una presión elevada. A esto se le suman factores como:

  • Falta de control: no depende solo del esfuerzo; hay variables externas (tribunales, plazas, suerte).
  • Alta incertidumbre: no hay garantías de aprobar, por mucho que se estudie.
  • Aislamiento social: se sacrifica mucho tiempo de ocio y relaciones personales.
  • Autoexigencia extrema: el “debería estudiar más” se convierte en mantra.
  • Comparaciones constantes: ver cómo avanzan otros puede alimentar la frustración.

Este cóctel es terreno fértil para el desgaste. Y sin herramientas adecuadas, puede derivar en un agotamiento profundo que no solo afecta al rendimiento de las oposiciones, sino también a la salud mental y física.

Planificación eficiente: estudiar mejor, no más

Uno de los errores más comunes que vemos en consulta cuando acuden estudiantes de oposiciones es confundir productividad con número de horas. Muchos opositores creen que cuanto más tiempo se dedique al estudio, mejores serán los resultados. Pero esto no siempre es así.

Planificar de forma eficiente significa organizar el tiempo con realismo, flexibilidad y equilibrio.

Algunas claves para lograrlo:

1. Establece objetivos diarios y semanales alcanzables

No sirve de nada hacer un planning que no se puede cumplir. Eso solo genera frustración. Es mejor fijarse metas realistas y cumplirlas con constancia.

2. Respeta los descansos

El cerebro necesita pausas para consolidar la información. La técnica Pomodoro (25 minutos de estudio y 5 de descanso) o ciclos de 50-10 pueden ser muy útiles.

3. Diferencia tareas de alta y baja energía

Hay momentos del día en los que rendimos más. Reserva esas horas para tareas complejas y usa otras para repasar o hacer esquemas.

4. Ajusta el planning a tu ritmo vital

No todos estudiamos igual por la mañana que por la tarde. Observa tu ciclo natural y adáptate a él.

Establecimiento de límites: proteger tu salud mental

Estudiar oposiciones requiere compromiso, pero no debe convertirse en una renuncia total a tu bienestar. Poner límites es cuidar tu salud mental y tu motivación a largo plazo.

1. Horarios claros

Define un horario de estudio y, lo más importante, respeta también tu horario de no estudio. Necesitas desconectar sin sentir culpa.

2. Di “no” sin justificarte

No estás obligado a dar explicaciones si no puedes quedar, pero tampoco debes justificar cada pausa o descanso. Estudiar no te convierte en un robot.

3. Evita la sobreinformación

No necesitas seguir todos los foros de oposiciones, leer cada comentario o compararte constantemente. Selecciona tus fuentes y protégete del ruido mental.

4. Desconecta del móvil

Los descansos no son para navegar por redes. Usa ese tiempo para estirar, tomar el sol, hablar con alguien o simplemente respirar.

Autocuidado: el pilar que sostiene el proceso de estudio de unas oposiciones

El autocuidado no es un premio ni un lujo. Es una necesidad. Y cuanto más larga sea la preparación, más importante se vuelve cuidarse para llegar al final del camino.

1. Cuida tu cuerpo

  • Sueño: Dormir 7-8 horas no es negociable. La falta de sueño merma la concentración y eleva la ansiedad.
  • Alimentación: Comer de forma equilibrada te da la energía que necesitas para rendir.
  • Ejercicio físico: No hace falta entrenar como un atleta. Caminar, bailar, nadar… lo que te ayude a mover el cuerpo y liberar tensiones.

2. Cuida tu mente

  • Medita o respira conscientemente unos minutos al día. La meditación no es solo para “relajarse”, también mejora la atención y reduce el estrés.
  • Practica la gratitud: Apunta cada noche tres cosas buenas del día. Te ayuda a ver lo que sí funciona, lo que sí estás logrando.
  • Habla de cómo te sientes: con amigos, familiares o con un profesional si lo necesitas.

3. Mantén vínculos significativos

No dejes que las oposiciones te aíslen. Compartir tus emociones, reírte, sentirte escuchado… todo eso es parte del proceso y también forma parte del éxito.

La importancia del acompañamiento psicológico

Hay momentos en los que, a pesar de todo el esfuerzo y planificación, uno siente que no puede más. La ansiedad se apodera del cuerpo, los pensamientos negativos bloquean cualquier avance y la motivación desaparece. En esos casos, pedir ayuda profesional no es un signo de debilidad. Es un acto de valentía.

Desde la Psicología trabajamos el burnout en opositores mediante:

  • Gestión emocional: aprender a identificar y regular emociones como la culpa, la frustración o el miedo.
  • Reestructuración cognitiva: transformar pensamientos autocríticos y catastróficos en pensamientos más funcionales.
  • Técnicas de relajación y mindfulness para reducir el estrés y mejorar la atención.
  • Entrenamiento en habilidades de afrontamiento: planificación, toma de decisiones, gestión del tiempo.
  • Refuerzo de la autoestima y autoconfianza, tan necesarias para sostener la motivación.

¿Y si ya estoy agotado?

Si ya has llegado al punto de agotamiento, lo primero es parar. Sí, has leído bien. Parar no significa rendirse, sino atender una necesidad urgente de tu cuerpo y tu mente. Un descanso a tiempo puede ser la clave para retomar el camino con más claridad y fuerza.

Después, revisa cómo has estado estudiando las oposiciones, cuánto te has estado exigiendo y qué has dejado de lado. Escúchate. Quizá ha llegado el momento de ajustar el ritmo, pedir ayuda o incorporar hábitos nuevos. No necesitas llegar al fondo para empezar a cuidarte.

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Preparar unas oposiciones sin perderse en el intento

Estudiar oposiciones puede ser un camino muy duro, pero no tiene por qué convertirse en un camino de sufrimiento. No se trata solo de llegar a la meta, sino de cómo llegamos. Y para eso, el bienestar psicológico no es opcional, es imprescindible.

Aprender a planificar bien, poner límites sanos y cuidar de uno mismo son actos de responsabilidad hacia nuestro futuro, pero también hacia nuestro presente. Porque estudiar con salud mental es posible. Y porque el éxito no solo es aprobar: es mantenerse entero en el proceso.

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Por tanto…

  • El burnout es frecuente en opositores, pero se puede prevenir y tratar.
  • Reconocer las señales tempranas es clave para evitar llegar al colapso.
  • Planificar con eficiencia, establecer límites y practicar el autocuidado diario son las mejores herramientas.
  • Buscar ayuda profesional cuando lo necesitemos no es un fracaso, es una forma de seguir adelante con más recursos.
  • No estás solo ni tienes que demostrar nada a nadie. Cuídate. El proceso también forma parte del logro.

Si te estás preparando unas oposiciones y notas que el cansancio va más allá de lo físico, si te cuesta concentrarte, te sientes desmotivado o emocionalmente agotado, recuerda: tu salud mental es tan importante como tu temario. No la dejes para después. A veces, el mejor repaso es escucharnos. Y el mayor avance es aprender a parar.

Por UPAD Psicología y Coaching

@upad_pc