Conoce estrategias para fortalecer tu autoestima, como practicar la gratitud, establecer metas realistas y celebrar tus logros, para enfrentar las oposiciones con confianza
Prepararse una oposición es una de las experiencias más intensas y exigentes a nivel personal. Sabemos que no solo requiere grandes dosis de tiempo, estudio y constancia, sino también una enorme fortaleza emocional. Por eso, hoy queremos hablarte desde nuestro enfoque profesional como psicólogos, y también desde la cercanía de quien ha acompañado a muchas personas a lo largo de este duro camino: ¿cómo podemos fortalecer la autoestima para afrontar las oposiciones con seguridad y confianza en uno mismo?
Porque sí, las oposiciones no solo son una prueba de conocimientos. También son una prueba de confianza. Y es precisamente ahí donde muchas veces surgen las dudas, el miedo, la comparación con otros o incluso el pensamiento de “no valgo”, “nunca lo voy a conseguir” o “esto me viene grande”. Si te suena todo esto, no estás solo. Es completamente normal sentirse así en ciertos momentos del proceso. La clave está en no dejar que esas emociones gobiernen nuestro enfoque.
En este artículo queremos compartir contigo herramientas prácticas y reflexiones que pueden ayudarte a cultivar una autoestima más sólida, aprender a tratarte con mayor compasión y encontrar un enfoque más sano y sostenible para preparar tus oposiciones.
· Servicio relacionado: Oposiciones
¿Qué relación hay entre autoestima y oposiciones?
La autoestima es el valor que nos damos a nosotros mismos. Se forma a partir de nuestras experiencias, nuestras creencias sobre quiénes somos y lo que merecemos, y también del modo en que nos hablamos internamente. Cuando tenemos una autoestima sana, confiamos más en nuestras capacidades, nos sentimos merecedores de nuestras metas y nos tratamos con respeto, incluso cuando cometemos errores.
En el contexto de las oposiciones, esto es especialmente importante. Porque este proceso suele generar mucha presión, incertidumbre y desgaste. No se trata solo de estudiar, sino de gestionar emociones como el miedo al fracaso, la frustración, la inseguridad o la impaciencia. Y para ello, necesitamos una base sólida que nos sostenga: la autoestima.
Una persona con una autoestima baja puede sabotearse a sí misma sin darse cuenta: procrastina, se compara constantemente con los demás, se castiga por cada error o se convence de que no es capaz. Por el contrario, cuando trabajamos nuestra autoestima, podemos estudiar desde un lugar mucho más sano: sin culpas, sin perfeccionismo extremo, con compasión y con determinación.
¿Cómo saber si tu autoestima está afectando tu preparación?
Aunque la autoestima no es algo fijo (puede variar según el momento o el área de la vida), hay señales que pueden indicar que está influyendo negativamente en tu preparación. Algunas de ellas son:
- Te cuesta reconocer tus logros y te enfocas solo en lo que no hiciste bien.
- Sientes que no mereces aprobar, aunque te esfuerces mucho.
- Te hablas con dureza, con frases como “soy un desastre” o “no sirvo para esto”.
- Evitas ciertos temas o tareas por miedo a equivocarte.
- Tienes pensamientos frecuentes de comparación con otros opositores.
- Te sientes desmotivado y con baja energía la mayor parte del tiempo.
Si te identificas con varias de estas afirmaciones, no es motivo para alarmarte, pero sí una señal para prestar atención. Porque, como hemos dicho, el enfoque con el que estudias puede marcar la diferencia. No es lo mismo estudiar desde el castigo que desde la confianza.
Estrategias para fortalecer la autoestima durante las oposiciones
A continuación, te compartimos algunas estrategias concretas que puedes poner en práctica. Son herramientas psicológicas que trabajamos con muchos opositores y que tienen un objetivo común: ayudarte a construir una relación más amable contigo mismo.
1. Practica la gratitud diariamente
Aunque parezca ajeno al estudio, la gratitud tiene un impacto directo en nuestro bienestar emocional y en cómo nos valoramos. Agradecer no significa conformarse, sino reconocer lo que ya tenemos y hemos logrado, aunque sea pequeño. Este cambio de enfoque permite que tu mente no esté siempre enfocada en la carencia.
Puedes hacerlo de forma muy sencilla: al terminar el día, escribe tres cosas por las que te sientes agradecido. Pueden ser cosas relacionadas con tu preparación (“hoy comprendí un tema difícil”) o más personales (“mi familia me apoyó” o “di un paseo que me hizo bien”).
2. Establece metas realistas y alcanzables
Uno de los errores más comunes en las oposiciones es fijarse objetivos demasiado ambiciosos o exigentes, y luego sentirse frustrado por no cumplirlos. Esto genera un círculo vicioso: cuanto más exigente soy, más fracaso; cuanto más fracaso, peor me siento; cuanto peor me siento, menos rindo.
En cambio, te animamos a aplicar un enfoque más flexible y realista. Divide tus objetivos en metas semanales concretas, que puedas cumplir sin sobrecargarte. Por ejemplo, en lugar de decir “voy a estudiar 10 horas diarias”, plantéate “voy a estudiar 5 temas esta semana y repasar 2”. Celebrar el cumplimiento de estos objetivos, por pequeños que parezcan, fortalece tu confianza.
3. Celebra tus logros, aunque sean pequeños
No esperes a aprobar para validarte. Cada paso cuenta, y cada pequeño avance es motivo de reconocimiento. La autoestima se construye también a través de estas celebraciones internas: terminar un simulacro, entender un tema que se te resistía, mantener la constancia durante una semana.
Puedes llevar un “cuaderno de logros”, donde anotes tus avances diarios o semanales. Esto te servirá como recordatorio tangible de tu esfuerzo y compromiso. También te ayudará a recuperar la motivación en los días bajos.
4. Habla contigo mismo con amabilidad
El diálogo interno que mantenemos tiene un efecto profundo en nuestro estado emocional. Muchas veces, sin darnos cuenta, nos decimos frases que jamás diríamos a otra persona. ¿Te imaginas decirle a un amigo “eres un inútil” por haberse equivocado en una pregunta de test?
Aprender a tratarnos con compasión es uno de los mayores regalos que podemos hacernos. Puedes empezar detectando tus pensamientos negativos automáticos y reformulándolos. Por ejemplo:
- En lugar de “voy fatal, no voy a aprobar”, intenta: “hoy no me ha cundido como quería, pero mañana puedo retomar”.
- En lugar de “todo el mundo avanza más que yo”, piensa: “cada persona tiene su ritmo, lo importante es que yo siga avanzando”.
Este cambio de enfoque no solo alivia la carga emocional, sino que también mejora el rendimiento.
5. Rodéate de personas que te apoyen
El entorno tiene un gran impacto en nuestra autoestima. Durante las oposiciones, es fundamental rodearse de personas que comprendan lo que estás viviendo, que no te juzguen y que te recuerden tu valía cuando tú lo olvides.
No siempre tiene que ser un círculo grande: basta con una o dos personas de confianza. También puede ayudarte acudir a grupos de estudio, foros de opositores o incluso a un profesional que te acompañe emocionalmente. Sentirte acompañado en este proceso puede marcar la diferencia.
6. Evita la sobreexposición a redes sociales o comparaciones
Las redes sociales pueden ser una gran fuente de desmotivación durante las oposiciones, sobre todo si caemos en la comparación constante. Ver a otros opositores que “parecen llevarlo mejor” o “saber más” puede hacernos sentir inferiores, aunque en realidad estemos viendo solo una parte muy selectiva de su realidad.
Recuerda: cada oposición es un mundo. Cada persona tiene su historia, sus tiempos y sus circunstancias. Céntrate en tu propio proceso y mantén el enfoque en lo que tú puedes controlar.
7. Integra hábitos de autocuidado en tu rutina
A veces creemos que cuidar de nosotros es una pérdida de tiempo, sobre todo si estamos a contrarreloj. Pero nada más lejos de la realidad. Descansar, alimentarte bien, hacer algo de ejercicio o dedicarte un rato al ocio son actos que fortalecen tu autoestima y tu energía para rendir mejor.
Estudiar sin cuidar del cuerpo ni de la mente acaba pasando factura. Escucha tus necesidades, aprende a desconectar y recuerda que no solo eres opositor: eres persona. Y como tal, mereces bienestar.
Un enfoque sano para un camino exigente
Como psicólogos, hemos visto que muchas veces lo que determina el éxito en una oposición no es solo el número de horas de estudio, sino la manera en que la persona se relaciona consigo misma a lo largo del proceso.
Por eso, el enfoque que adoptes es clave. Si lo haces desde el miedo, la autoexigencia extrema o la inseguridad, el camino será más duro y desgastante. Pero si lo haces desde la confianza, la paciencia, el autocuidado y la compasión, no solo aumentarás tus probabilidades de éxito, sino que crecerás como persona.
A veces no se trata de estudiar más, sino de estudiarte más a ti mismo: de identificar tus pensamientos, tus bloqueos, tus creencias limitantes. De aprender a confiar en ti, incluso cuando las cosas no van como esperabas.
Aprende estrategias para mantener la calma durante el estudio de una oposición
Recibe gratis en tu correo el material
Esta guía sobre cómo manejar la ansiedad y el estrés te ayudará a a afrontar los exámenes y las pruebas de tu oposición con mayores garantías.
No estás solo
Queremos recordarte que no tienes que atravesar este proceso en soledad. Pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino de valentía. Y cuidar de tu salud mental es tan importante como preparar un tema más.
Si en algún momento sientes que la ansiedad, la inseguridad o la presión te están superando, puedes acudir a un profesional de la Psicología. Un acompañamiento terapéutico puede ayudarte a identificar tus puntos de mejora, desarrollar herramientas emocionales y construir un enfoque más sólido, positivo y sostenible.
· Artículo relacionado: 10 claves psicológicas para estudiar oposiciones con éxito
En resumen…
Trabajar la autoestima durante las oposiciones no es un lujo, es una necesidad. Porque tu mente es tu principal herramienta, y cuidarla marcará la diferencia. A modo de cierre, recapitulamos las estrategias que hemos visto:
- Practica la gratitud cada día.
- Establece metas realistas y alcanzables.
- Celebra tus logros, aunque sean pequeños.
- Háblate con amabilidad.
- Rodéate de personas que te apoyen.
- Evita la comparación constante.
- Cuida tu cuerpo y tu mente.
Las oposiciones son una carrera de fondo. Y tú mereces recorrerla desde la confianza, no desde el miedo. Mereces sentirte capaz, suficiente, digno de tu esfuerzo. Mereces tener un enfoque que te sostenga, no que te hunda.
Confiar en ti mismo no es arrogancia, es salud. Es respeto. Es amor propio. Y sí, también se entrena.
Por UPAD Psicología y Coaching

